Pensando en la situación excepcional que estamos viviendo, el teletrabajo nos permite afortunadamente, mantener la actividad en muchas áreas de nuestro comercio y economía, posibilitando, además, que las instituciones sigan relacionándose e interactuando con los ciudadanos en un momento en el que son más necesarias que nunca.

Este modelo de trabajo que ya lleva instaurado en sectores empresariales como telecomunicaciones, banca, empresas informáticas, o multinacionales de casi cualquier actividad desde hace tiempo, no es tan común en otros sectores de trabajo pero está claro que está dando respuesta de forma progresiva a las necesidades de emergencia de un momento que ha cambiado casi todos los parámetros de nuestra vida.

Desde el punto de vista energético, ¿qué os parece si damos un repaso a lo que significa teletrabajar y la forma óptima de hacerlo?

Por ejemplo, puedes pensar que trabajar desde casa y conectarse todo el día al ordenador suponga un gasto extra en la energía, porque necesitas condiciones de confort o “habitabilidad” en casa, cuando antes no estabas, pero no tiene por qué ser así, si tienes en cuenta algunos detalles para continuar ahorrando energía en casa.

La luz natural, nuestro mejor aliado

La luz es uno de los factores más importantes junto a la temperatura para sentirnos cómodos y concentrados mientras trabajamos. Al igual que en la oficina necesitamos una luz clara y cómoda para trabajar. ¿El secreto? La luz natural, debe ser tu primera opción.

Si es posible elige un lugar de la casa donde tengas luz natural la mayor parte del día y deja cortinas abiertas para que entre por completo. Un descanso para nuestra vista y también para el gasto energético. Si no dispones de un lugar con luz natural, trata de elegir bombillas de bajo consumo, notarás la diferencia.

luz natural

Temperatura ideal

Para sentirnos cómodos mientras trabajamos ya sea en la oficina o en casa, la temperatura de la estancia es muy importante.

  • Si necesitas encender la calefacción estos días, 21ºC son más que suficientes para trabajar desde el escritorio.  Si crees que no necesitas encender la calefacción y tu casa se mantiene estable por si misma entre los 21ºC y los 23ºC, tendrás la temperatura perfecta.

¡Ah por cierto! Si al terminar tu jornada vas a realizar algo de ejercicio puedes apagar perfectamente la calefacción.

Temperatura ideal

Utiliza menos papel y recicla

Las tecnologías siempre serán nuestras aliadas en este sentido. Piénsalo un momento, al estar en casa utilizas mucho menos papel del que seguramente necesitabas en la oficina. Excepto para momentos puntuales de inspiración o recordatorios importantes, estoy segura de que la nube, el correo electrónico y las reuniones vía telemática, nos ayudarán a contrarrestar este gasto.

Y recuerda, estás en casa, puedes evitar aún más los envases superfluos, como botellas de agua, el café que tomas en tu propia taza… Pequeños gestos que marcan la diferencia.

Apaga todos los terminales

Uno de los factores más importantes a la hora de ahorrar energía si trabajas desde casa, es apagar todos los dispositivos electrónicos cuando hayas terminado tu jornada.

  • Recuerda que un ordenador en modo stand by y aún con el piloto en rojo continúa consumiendo energía. ¿Un buen consejo? Para que no se te olvide ninguno de los dispositivos, coloca un ladrón y conecta todos los enchufes a él, así los apagarás con un solo gesto.

Apagar dispositivos

Descenso drástico en la movilidad al trabajo

Y como no, quiero hablaros de un punto muy importante que nos afecta a todos como sociedad y como conjunto global respecto a las emisiones de CO2. Durante el periodo de confinamiento que llevamos en nuestras casas, el país se ha paralizado casi por completo, y con ello gran parte de la industria. En consecuencia los desplazamientos al trabajo y también la industria han disminuido enormemente, dejando solo el transporte más esencial. Y esto, ¿qué supone?

Imaginad… Si en un día laboral cualquiera en nuestro país (año 2011) hubo más de 40 millones de desplazamientos por motivo de trabajo. ¿Cuántos desplazamientos y emisiones se están evitando? Aún no se disponen de cifras concretas, pero  investigadores del Real Instituto de Meteorología de Holanda (KNMI) en colaboración con la ESA afirman que puede existir una caída de la concentración de dióxido de nitrógeno entre un 30% y un 40% de los valores medios. Estos estudios aún son preliminares, pero muestran la tendencia y el impacto que tienen nuestras acciones sobre el planeta. Para recapacitar, ¿verdad?

 

“La vida no se trata de esperar a que pase la tormenta. Se trata de aprender a bailar bajo la lluvia” – Vivian Greene