Miles de ejemplos para moverse de forma sostenible y segura por la ciudad

Se acercan unos días en los que yo lo gozo muy especialmente. Se trata de la Semana Europea de la Movilidad, que este año se celebra entre el 16 y el 22 de septiembre. Miles de ayuntamientos y otras entidades organizan miles de actividades que promueven una movilidad sostenible, saludable y segura. Además, en esta edición la satisfacción es mayor, porque centra su mensaje y acciones en promover modos que mejoren el tránsito a pie y en bici: ¡Camina con nosotr@s! es el lema; #CaminaConNosotr@s, para que lo mováis a tope por las redes sociales.

Durante estos días, cientos de ciudades y millones de personas proponen y participan en infinidad de iniciativas para hacer más habitables y sostenibles las ciudades a partir de la movilidad. Por supuesto, podéis participar cualquiera. Incluso vuestro ayuntamiento, si se da prisa, todavía está a tiempo para inscribirse. En España, el Ministerio para la Transición Ecológica es el coordinador de esta iniciativa.

Justo al comenzar a elaborar este artículo hay apuntadas 2.344 ciudades y 2.049 acciones; y el contador no para de subir. Es el momento ideal para conocer y compartir experiencias, infraestructuras, estudios, ideas, medidas, conocimientos y políticas que sirven para extenderlas más allá de las ciudades en las que se llevan a cabo. Bueno, y luego está todo lo que os he contado ya aquí sobre movilidad sostenible.

La Comisión Europea (CE) ha editado un manual donde explica al detalle cómo participar activamente como ayuntamiento u otra entidad en la Semana Europea de la Movilidad, que culmina el 22 de septiembre con el Día Sin Coches. Ninguna ciudad, por muy pequeña o grande que sea, tendrá excusas para no saber cómo participar. El manual cuenta con decenas de ejemplos replicables en muchos municipios.

Beneficios para la salud

Pero sobre todo, el manual incide en algo que no me canso de contar por aquí: andar y pedalear ofrece beneficios para la salud, el medio ambiente, la sociedad en su conjunto, la seguridad e incluso para nuestros bolsillos, los de muchas empresas y los de nuestras administraciones. Ya sé que todavía hay alguien por ahí que piensa que limitar el uso y el tráfico de coches en la ciudad va contra la economía, pero un poco más adelante les vuelvo a decir que no, que todo lo contrario.

Lo primero es la salud, la nuestra y la del medio ambiente. En cuanto a la nuestra, hay datos contundentes: caminar veinticinco minutos a paso ligero al día añade hasta siete años de vida, y las personas que utilizan habitualmente la bicicleta viven, de media, dos años más que las personas que no la utilizan, y piden un 15 % menos días de baja por enfermedad.

No, no penséis que “estos son datos y conclusiones que Luzía se ha sacado de la chistera y ahora nos los suelta aquí”. Qué va, tanto estos, como los siguientes que os voy a exponer están derivados de estudios publicados en revistas científicas o de informes que se llevan a cabo para comprobar si las medidas en torno a la movilidad sostenible que se implantan en las ciudades son efectivas o no. Todas las referencias las tenéis en el manual que os comento de la CE.

Beneficios para el medio ambiente

Hay otra consecuencia positiva que está a mitad de camino entre la salud y el medio ambiente, y responde a algo que me cuestionáis algunas veces las más adictas al coche: “pero si quien va a pie o en bici respira más contaminación”. Todo lo contrario, son las personas que se desplazan en coche las que están más expuestas a niveles de contaminación mayores, incluso el doble, que las que sufrimos peatones y ciclistas.

Lo mismo, esta conclusión está apoyada en un estudio científico (Personal exposure to black carbon in transport microenvironments), que se basa en que un entorno cerrado (el interior de un automóvil) tiende a presentar una concentración superior de sustancias contaminantes en el aire que un entorno abierto. Además, quienes vamos en bici en la ciudad solemos llegar antes a nuestro destino, especialmente en horas punta, por lo que pasamos menos tiempo entre el tráfico y nos afecta menos la contaminación.

Vamos con el medio ambiente y selecciono solo unos pocos datos, porque las consecuencias positivas de ir a pie y/o en bici son numerosas. Una persona que recorre ocho kilómetros en bicicleta al trabajo cuatro días a la semana evita el consumo de 380 litros de gasolina y 750 kilogramos de emisiones de CO2 anuales. Y aquella que pasa de hacer en coche cinco desplazamientos a la semana de menos de dos kilómetros a realizarlos a pie reduce su huella de carbono en 86 kilos al año.

Beneficios sociales y económicos

Os cuento también de pasada algo sobre los beneficios sociales: las personas que viven en una calle sin tráfico de vehículos a motor conocen y apoyan a sus vecinos en mucha mayor medida que las que viven en calles con mucho tráfico, con lo que se mejoran las relaciones sociales y se impulsa la interacción vecinal. Y sobre la seguridad, pues que aumenta a medida que se camina y pedalea más por las calles, porque las personas que conducen coches esperan encontrarse con más peatones y ciclistas e incrementan su prudencia y respeto. El riesgo de accidentes se reduce en un 66 % si se camina en una zona con el doble de desplazamientos a pie que otra sin ellos.

Y como guinda, los beneficios económicos, también para quienes me decís que limitar o cortar el tráfico motorizado en las ciudades acaba con el comercio. Todo lo contrario. Mirad, tras aprobar la ciudad de Madrid medidas para reducir la entrada de vehículos al centro, las compras en diciembre de 2018 aumentaron en un 9,5 % en la Gran Vía y en un 8,6 % en el centro en general. Y en Londres, tras medidas similares, el 66 % de los peatones declara que compra más y el 90 % de los negocios estaba de acuerdo en que los cambios en la calle habían producido un aumento general en las compras.

Poco más que contaros, que al cierre de este artículo ya van 2.444 ciudades (470 en España, la que más) y 2.074 acciones y actividades, muchas de ellas para que las aprovechéis como yo voy a hacer; y que prestéis atención a la entrada de la próxima semana al blog. Seguiremos hablando de la Semana Europea de la Movilidad a la que por supuesto se suma el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) con una jornada Planes de Transporte al Trabajo, claves para transformar la movilidad, que se celebra el 19 de septiembre en Madrid.

Tras el lanzamiento del portal movilidad-idae.es y la publicación de la Guía de Planes de Transporte al Trabajo. Muévete con un Plan, realizada con la colaboración del CONAMA, el IDAE organiza esta jornada. El objetivo es seguir avanzando en el compromiso de facilitar información sobre empresas que han llevado a cabo este tipo de planes, directorio de agentes implicados y de herramientas que ayudan a la implantación de este tipo de planes, y que contribuyen a un uso racional de la movilidad en los desplazamientos al trabajo, reportando, como os he dicho, múltiples beneficios: ambientales, seguridad, salud, económicos, calidad de vida, etcétera.