Que la luz ni contamine ni se despilfarre

Dentro del repaso que le estamos dando a la sostenibilidad energética de las ciudades, vamos ahora con la iluminación. No solo para ver mejor, sino también por seguridad, necesitamos que nuestras ciudades y pueblos estén bien iluminados. Pero claro, también necesitamos que los nueve millones de puntos de luz que existen en España, y que consumen 5.296 gigavatios hora al año (el dos por ciento del consumo total de electricidad) sean más eficientes, porque de ellos también se derivan emisiones de gases de efecto invernadero, además de otros contaminantes, y una factura muy cara en importación de energía y para los ayuntamientos. Se estima que el gasto público en alumbrado supera los 1.600 millones de euros al año. Una barbaridad.

En definitiva, que, a su manera, nuestros ayuntamientos también deben aplicar medidas parecidas a las que tú y yo ya tomamos en nuestras casas aprovechar al máximo la luz natural; comprobar primero qué espacios queremos iluminar y cómo hacerlo; no mantener luces encendidas de forma innecesaria; instalar las lámparas más eficientes, que coinciden con las de tecnología led (siglas en inglés de diodo emisor de luz); e incluso, como hacemos en las escaleras de mi comunidad de vecinos, poner detectores de presencia para que se iluminen solo los espacios por donde pasamos.

Otro acto de responsabilidad ciudadana es advertir a nuestros ayuntamientos de aquellos puntos de luz que estén innecesariamente encendidos y de otros que por su ubicación, orientación y diseño producen una excesiva contaminación lumínica. Sí, además de la contaminación atmosférica o la acústica, también contaminamos con la luz, lo que, además de impedir ver el cielo nocturno con claridad y ser un inconveniente para la observación astronómica, resulta nefasto en algunos puntos concretos para la fauna, especialmente aves, que se desorientan a menudo por las luces situadas cerca de sus zonas de alimentación y cría. Muchas de ellas, las más jóvenes sobre todo, mueren.

Afortunadamente en España contamos con un Reglamento de eficiencia energética en instalaciones de alumbrado exterior en el que se establece dónde y cómo situar puntos de luz, según el tipo de actividad a desarrollar, en cada una de las zonas predeterminadas, para así protegerlas de la contaminación lumínica.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que ha sido quien me ha chivado lo de los nueve millones de puntos de luz exterior que existen en España, nos da también algunas pistas sobre cómo podemos ser más limpios y eficientes con este tipo de iluminación. Comienza con unas muy relacionadas con lo que os acabo de contar: sustitución de lámparas por otras de mayor eficiencia lumínica y mejora de la calidad reflectante y direccional de las luminarias, reduciendo la emisión de luz hacia otros espacios ajenos al objeto de la iluminación (contaminación lumínica).

Además, el IDAE aboga por la implantación de sistemas de regulación del flujo lumínico de los puntos de luz que permitan su variación a lo largo de la noche en función de las necesidades ciudadanas, así como la regulación de los encendidos y apagados. Todo ayuntamiento que lleve adelante estas medidas conseguirá un ahorro promedio de un 65% anual en el consumo de electricidad (según los casos supera el 80%), por la variación de la potencia de los nuevos puntos de luz, led en su gran mayoría. Pero no todos los ayuntamientos se pueden permitir una inversión que, en algunos casos, llega a ser de 600 euros por farola.

Afortunadamente también, el Ministerio para la Transición Ecológica, precisamente a través del IDAE, gestiona el programa de Desarrollo Urbano Sostenible (DUS), financiado con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). Gracias a él y su línea de ayudas, muchos ayuntamientos de España afrontan la renovación de instalaciones de alumbrado público exterior por luminarias de tecnología led, pero también actuaciones de mejora de la movilidad urbana, incluyendo peatonalizaciones; y la implantación de instalaciones con energías renovables para autoabastecer dotaciones municipales como colegios y polideportivos.

La de la renovación del alumbrado público es la que más éxito tiene, porque suma 397 de las 506 actuaciones aprobadas hasta ahora dentro del DUS desde 2017 y se siguen evaluando y presentando proyectos por lo que estas cifras subirán en los próximos meses. Os pondría muchos ejemplos de actuaciones en este sentido, pero quiero que os quedéis con el ejemplo de Estella-Lizarra, en Navarra, que además es una ciudad que me encanta, por su historia asociada al Camino de Santiago y el serpentear del río Ega entre sus parques y calles.

El proyecto de Estella-Lizarra cuenta con un presupuesto de 368.000 euros y una ayuda Feder, gestionada por el IDAE, del 50% (184.000 euros) para renovar 621 puntos de luz (los de calificación energética más baja) de los 2.928 del municipio. Atención, porque se calcula que se conseguirá con ello un ahorro energético del 86% (este es uno de los casos que supera, de largo, el 80%), pasando de un consumo anual de 416.938 kilovatios hora (kWh) a 56.883 kWh. Y algo muy importante también, se evitará la emisión anual de 187 toneladas equivalentes de CO2 a la atmósfera. Para redondear el tema, el ahorro energético conllevará otro en la factura eléctrica del municipio de 42.646 euros anuales. Vamos, que en menos de cinco años el Ayuntamiento ha amortizado su inversión.

Para terminar, y ya que estoy metida en cifras, os cuento algo más y mejor. Hace un par de semanas el Gobierno aprobó un real decreto para ampliar en 507 millones de euros el presupuesto del programa DUS lo que unido a los 480 millones ya convocados desde 2014 suman 987 millones de euros. ¿Qué quiere decir esto? Que en este último tramo del periodo de programación de estos fondos FEDER (2014-2020) se quiere seguir apostando por la eficiencia, la movilidad sostenible y las renovables, animando a las comunidades y ciudades en las que aún hay mucho potencial.

Ya estáis animando a vuestra ciudad o pueblo a cambiar esos puntos de luz tan derrochadores y contaminantes y podéis consultar los fondos disponibles en vuestra comunidad autónoma en «enlace a presupuesto disponible en sede electrónica de IDAE”.