INCENTIVOS A LA MOVILIDAD EFICIENTE Y SOSTENIBLE (MOVES)

UN PLAN PARA MOVERTE MEJOR Y MÁS LIMPIO

¿Y tú, cómo te MOVES? Permitidme esta gracia para dar continuidad a algo que os conté no hace mucho sobre la movilidad sostenible a nuestros puestos de trabajo, pero también a lugares de estudio, ocio, compras, etcétera. Y todo porque el Gobierno acaba de aprobar el Programa de Incentivos a la Movilidad Eficiente y Sostenible, cuyo acrónimo es MOVES.

Una vez más, un organismo público, en este caso el Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ofrece ayudas para aminorar todos esos impactos sobre la salud (nuestra y del medio ambiente) que os comentaba en el artículo referido. Porque, como dice el MOVES, dichas ayudas están destinadas a “actuaciones de apoyo a la movilidad basada en criterios de eficiencia energética, sostenibilidad e impulso del uso de energías alternativas, incluida la disposición de infraestructuras de recarga adecuadas de vehículos eléctricos”.

Esas “actuaciones” significan que MOVES pone a disposición de personas, empresas, entidades sin ánimo de lucro y entidades públicas un presupuesto de 45 millones de euros para “la compra de vehículos alternativos”, a los que se les pone la condición de achatarrar un vehículo para las categorías de turismos y furgonetas de más de diez y siete años, respectivamente; la instalación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos; la implantación de sistemas de préstamos de bicicletas eléctricas; y la implantación de medidas recogidas en planes de transporte a los centros de trabajo”.

Hablando en plata (mejor dicho, en euros), significa que puedes obtener ayudas de unos 700 euros si tu opción es una moto, de 5.000 euros si te decantas por un coche eléctrico y de 15.000 euros si lo que necesitas es un camión o un furgón. Si lo que deseas es instalar un punto de recarga eléctrica o un sistema de préstamo de bicicletas, MOVES te ayuda con hasta 100.000 euros. Para las medidas de movilidad sostenible a los centros de trabajo el límite está en 200.000 euros.

Pero para que entendáis mejor todo esto de las ayudas económicas os voy a hablar de otro programa anterior en la misma línea, también del IDAE, el de Ayudas para la Adquisición de Vehículos de Energías Alternativas (MOVALT Vehículos). Me gusta especialmente que conozcáis lo que se consigue con estas iniciativas porque de vez en cuando oigo algo parecido a esto: “pero si eso de las ayudas a las energías renovables y la eficiencia energética no vale para nada, no se hace nada…”

Las ayudas claro que sirven para algo, porque gracias al MOVALT hay circulando por España 2.997 vehículos más con energías alternativas y mucho menos contaminantes. Los datos están calentitos, recién sacados del horno del IDAE, y nos dicen que la mayoría fueron coches (2.841) y que fueron personas a título particular, como tú y como yo, las que más se beneficiaron (adquirieron 1.324 vehículos), seguidas de empresas (1.295) y autónomos (192). Y esto no es nada, porque además de MOVALT Vehículos también ha concluido un MOVALT Infraestructuras (de recarga) y os podría contar que hubo otros programas (de Incentivos al Vehículo Eficiente, PIVE; y de Movilidad Eléctrica, MOVELE) que pusieron en circulación muchos miles de vehículos de bajas o nulas emisiones.

Ahora, con MOVES, seguro que se amplía aún más este parque de vehículos más ecológicos, fundamentalmente eléctricos e híbridos con electricidad-gasolina. Las ayudas para el gas natural y e autogás, los que combinan una mezcla de butano y propano con un motor de gasolina, están reservadas exclusivamente a camiones y furgones, ya que este tipo de vehículos no tienen alternativa eléctrica.

Otra cuestión: es muy importante que sepáis igualmente que el IDAE gestionará adicionalmente una línea complementaria de quince millones de euros destinada a proyectos singulares de movilidad sostenible en “ciudades que son Patrimonio de la Humanidad”, “ciudades con un alto índice de contaminación”, “municipios localizados en islas” y “proyectos de innovación en electromovilidad”.

En definitiva, que esas actuaciones también sirven para acallar algunas bocas que siempre me están diciendo que “muy bien eso de los coches eléctricos, pero si se acaba la batería, qué, si no tienes dónde recargarla”. Aparte de decirles que, aunque es cierto que aún no son suficientes , existen ya más de tres mil puntos de recarga por toda España; ahora les añado que me parece estupendo que MOVES amplíe los objetivos de las ayudas a la instalación de infraestructuras de recarga. Y no menos interesante es que se fomenten iniciativas que apoyan la movilidad más ecológica de todas, a parte de la de andar: la del uso de la bicicleta a partir de sistemas de préstamos de eléctricas; y las que conllevan la implantación de medidas dentro de los planes de transporte al centro de trabajo, como líneas específicas de transporte público, transporte colectivo para las personas empleadas organizado por la propia empresa, coches compartidos, facilitar el acceso a pie o en bici, teletrabajo…

Os quiero recordar unos datos que ponen en valor las iniciativas encaminadas a fomentar la movilidad sostenible. El primero: en España, las emisiones de gases de efecto invernadero han sido crecientes. Sí, así es. El aumento las emisiones de CO2 en 2017, por ejemplo, fue de un 4,4% con respecto al año anterior.

Y para hacer frente a este indeseable incremento, es necesario adoptar medidas destinadas reducir el consumo de combustibles fósiles y actuar sobre el sector del Transporte resulta prioritario, dado que es el que tiene un mayor consumo final de energía en nuestro país, cercano al 42%.

Una movilidad sostenible aporta beneficios en materia de diversificación energética y reducción de nuestra dependencia energética, así como de reducción de emisiones de CO2 y otros contaminantes, ayudando a mejorar la calidad del aire de nuestras ciudades y, por tanto, de nuestra salud.