La semana pasada os contábamos las líneas principales de la nueva edición del plan MOVES III, el programa de ayudas directas para la compra de vehículos eléctricos o híbridos enchufables y la instalación de infraestructuras de recarga.

Y no hace falta ser una optimista como yo para ver que es una buena noticia por muchas razones. 

La primera: el MOVES III recoge el aprendizaje de la fase anterior de los programas de movilidad sostenible.

La segunda: es un programa con una continuidad el tiempo y un presupuesto que dan previsibilidad. El programa estará vigente  hasta finales de 2023 con un presupuesto inicial de 400 millones de euros ampliables a 800 millones, lo que cuadruplica el presupuesto de la convocatoria anterior. 

La tercera: el programa va a dar un empuje decisivo a la transición energética en el transporte (un sector que generó, en 2019, el 29 % de emisiones de gases de efecto invernadero en España), con un salto disruptivo en todos los aspectos de la movilidad e impulsando nuevos modelos de negocio en toda la cadena de valor del sector de la automoción en nuestro país. 

 Vamos a ver algunos detalles. 

 

Quién puede beneficiarse y qué contempla el programa

El MOVES III se convierte en la primera línea de actuación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en cuestiones de movilidad sostenible, y arranca a lo grande desde lo pequeño: está concentrado en las actuaciones que puedan beneficiar a las familias, las pymes y  los autónomos.

Por eso, refuerza las convocatorias anteriores e incorpora el aprendizaje adquirido, al mejorar las ayudas para infraestructura de recarga para particulares, comunidades de propietarios y pequeñas y medianas empresas, así como para infraestructuras de recarga rápida y ultrarrápida.

 

Además, el MOVES III establece la obligatoriedad de que los puntos de recarga de acceso público estén continuamente disponibles para el usuario y que sean accesibles de forma directa, sin necesidad de tener que registrarse previamente. 

Esta nueva edición también refuerza las ayudas directas para particulares y autónomos, sobre todo con el objetivo de acelerar la renovación de la flota y la sustitución de vehículos antiguos y contaminantes. 

Así, se subvencionará con un máximo de hasta 7.000 euros la adquisición de un vehículo eléctrico si el usuario achatarra un vehículo de más de 7 años de antigüedad (en caso contrario, las ayudas podrán alcanzar los 4.500 euros) y con hasta 1.300 euros la compra de una motocicleta eléctrica.

 

Pensando en el tejido productivo de nuestro país, de la malla de pymes y autónomos que mueven nuestra economía, el MOVES III también subvencionará la compra de furgonetas eléctricas con hasta 9.000 euros en caso de que el usuario achatarre su viejo vehículo, y con hasta 7.000 en caso de que no lo haga.

Ya os contábamos el jueves pasado en que esto del achatarramiento era importante y otro ejemplo de la evolución y el aprendizaje que encarna el MOVES III: el achatarramiento no solo reduce emisiones y mejora la seguridad vial, sino que también refuerza cadenas de valor en sectores como el aluminio, el acero, el cobre, ciertos metales preciosos, los plásticos, las gomas o los cauchos.

 

¿Más cosas?

Sí, más cosas: la nueva edición del programa también incluye mayores cuantías a los autónomos que compren un vehículo eléctrico para trabajar, esto es, furgonetas, taxis y VTC.

Y, porque la movilidad no es la misma en todos los rincones del país, y la “España vaciada” es tan España como el resto del territorio, el MOVES III contempla ayudas de un 10% adicional a actuaciones en municipios de menos de 5.000 habitantes, tanto para la instalación de infraestructuras de recarga como para la compra de vehículos de quienes estén empadronados allí. 

También, y muy importante: el MOVES III concede un 10% extra de ayuda para las personas con movilidad reducida.

Eso sí, claro está, las ayudas adicionales por pertenecer a estos colectivos no son acumulables.

Como veis, es probable que cualquiera de nosotros, como ciudadanos, pueda acceder a las ayudas del MOVES III. 

 

Una movilidad nueva

El programa estará coordinado por el IDAE y gestionado por las comunidades y ciudades autónomas, como ya se hizo con el MOVES II (y como se hará durante el periodo de transición entre ambos programas). Y el criterio de reparto del presupuesto inicial de 400 millones de euros está basado en el Padrón de habitantes publicado por el Instituto Nacional de Estadística.

¿Cuál es el objetivo al que va a contribuir el MOVES III? 

Evidentemente: el aumento de la penetración de la movilidad eléctrica en nuestro país, para alcanzar los 100.000 puntos de recarga y 250.000 vehículos eléctricos para 2023. 

Se dice pronto, pero esto evitará la emisión de más de 450.000 toneladas de CO2 y generará empleo y actividad a lo largo de toda la cadena de valor de la movilidad eléctrica.

Electrificar el transporte puede colocarnos, y todo indica que así será, a la vanguardia de Europa y del mundo. De hecho, en España ya se fabrican más de una docena de turismos eléctricos, y somos líderes en fabricación de motocicletas eléctricas y de infraestructuras de recarga. 

Como también os contaba la semana pasada, el MOVES III es el gran primer paso de una serie de iniciativas en cascada, por así decir, que llegarán en los próximos meses y sobre la que os iré contando. 

 

Mientras tanto, otra vez, recordad que: 

  • Particulares y autónomos ya pueden beneficiarse de las ayudas del MOVES III para la adquisición de vehículos eléctricos y puntos de recarga facturados a partir del 10 de abril.
  • MOVES II seguirá vigente hasta el término de las convocatorias de cada comunidad, lo que permitirá que las empresas puedan seguir acogiéndose a este plan y evitar, así, un periodo sin ayudas.

Aquí os dejo un link a un documento de preguntas frecuentes que ha preparado el IDAE. 

Como dice una amiga mía, estáis tardando… 

¡Hasta el próximo jueves!