El calentamiento global y el cambio climático ya no son un problema del futuro al que miramos desde la lejanía, sino un asunto del presente que exige una solución inmediata.

Por este motivo, las Naciones Unidas (ONU) ha organizado la edición número 25 de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático (COP25), que tendrá lugar del 2 al 13 de diciembre de este mismo año en Madrid.

Se trata de una de las citas internacionales más importantes del año, donde se estima recibir a más de 20 000 personas. Carolina Schmidt, ministra de Medio Ambiente de Chile, será la encargada de presidir la conferencia.

La COP sobre el cambio climático

Se espera que la COP25 sea una de las conferencias más importantes tras la COP21, donde se adoptó el Acuerdo de París, un pacto histórico y global para combatir el cambio climático, reducir las emisiones de carbono e impulsar un futuro más sostenible.

En este sentido, la COP25 será la última reunión para tratar de poner en marcha dicho acuerdo, cuya vigencia debería comenzar en enero de 2020. Y es que las emisiones de gases a la atmósfera derivadas de la actividad humana están provocando un alarmante aumento de la temperatura del planeta, generando preocupantes variaciones en el clima y dando lugar a una crisis climática que exige soluciones inmediatas.

La solución pasa por las energías renovables

Reducir la huella de carbono en la atmósfera pasa por aportar soluciones que mejoren la eficiencia energética e impulsen el uso de energías renovables.

Y es que no hay que olvidar que las renovables son recursos limpios e inagotables que no solo reducen los niveles de contaminación del planeta, sino que contribuyen también a la independencia energética, al desarrollo y a la creación de empleo.

Además, tanto las energías renovables como la eficiencia energética tienen un efecto muy positivo en las industrias, ya que un aumento de la eficiencia lleva implícito una reducción de costes para las empresas y un aumento de la competitividad.

Hacia la transición ecológica

Ante el panorama al que nos enfrentamos en la actualidad, se hace vital plantear acciones para dejar de lado los modelos de producción basados en los combustibles fósiles y apostar por modelos más sostenibles basados en la economía circular, en la eficiencia y en las renovables; enfilar la senda de la transformación ecológica.

Los retos de la emergencia climática son gigantescos y está claro que las soluciones y compromisos han de buscarse y adquirir entre todos. Por eso para el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) es fundamental el trabajo de cooperación, la interactuación constante con otros organismos, programas y terceros países.

La COP 25 se celebra en un momento decisivo para nuestro presente y futuro ante la emergencia del cambio climático. Serán dos semanas apasionantes y no solo para que debatan y se comprometan los políticos, sino para que la sociedad civil, la ciudadanía, tú y yo, todos nosotros, reflexionemos y apostemos por el compromiso con el planeta. Recordemos que no hay otro mundo de repuesto. NO hay un planeta B.

Y sobre todo, en clave global, quiero recordaros las palabras de la ministra Teresa Ribera cuando dice que a pesar de los desafíos “tenemos una excelente hoja de ruta por delante”, porque la transformación necesaria para alcanzar la neutralidad climática en 2050 podría generar 26 trillones (sí, trillones) de dólares de inversión de aquí a 2030 y crear 24 millones de empleos decentes  en todo el mundo.

¡Nos vemos en la COP25!