Desde el pasado 2 de diciembre se está llevando a cabo en Madrid la Conferencia de las Partes de la Convención Marco del Cambio Climático que se extenderá hasta el próximo día 13. En esta 25ª edición será poner en marcha el Acuerdo de París de la COP21, un pacto para combatir el cambio climático ; y en esa lucha el ciudadano se erige como un protagonista imprescindible.

¿Sabías que la temperatura es uno de los identificativos del cambio climático? Según la ONU en el año 2030 las temperaturas pueden llegar a ascender 1,5 grados. ¿Pero por dónde empezamos? Poco a poco todos nosotros, con pequeños gestos.

Salvar el planeta está en nuestras manos: ¡debemos actuar ya!

Muchas veces solemos caer en el gran error de pensar (yo misma) que las acciones para combatir el cambio climático deben venir de personajes públicos influyentes o de las grandes empresas, sin embargo es tarea de todos ayudar a conservar nuestro planeta verde y saludable. Es necesario que hagamos clic en nuestra forma de pensar y de actuar: ¡el poder está en nosotros mismos!

El Planeta está en peligro sus llamadas de atención son constantes y todos los seres vivos que habitamos en él estamos gravemente amenazados ante las terribles consecuencias que tienen muchas de las acciones y hábitos que hemos ido adoptando a lo largo de nuestra historia.  Frenar esta terrible situación es un poder que afortunadamente tenemos ahora mismo en nuestras manos. ¿Cómo?

Identifiquemos a nuestro enemigo y acabemos con él

El primer paso para solucionar un problema es admitir que lo tenemos e identificar claramente la situación. En este sentido podemos decir con certeza que nuestro principal enemigo al que nos enfrentamos es el cambio climático o calentamiento global derivado de las emisiones humanas y la acumulación de CO2 en la atmósfera terrestre, pero ¿de dónde vienen esas emisiones?

El principal culpable del efecto  invernadero que sufre nuestro planeta es el uso de combustibles fósiles en la producción de energía eléctrica fundamentalmente que impiden que el calor abandone el planeta. Esto hace que la temperatura global aumente y los polos se vayan derritiendo paulatinamente, lo que provoca que el nivel del mar crezca y numerosas especies animales y vegetales se vean afectadas por ello. Esto es algo claramente indignante, ¿no crees?

Sin embargo, no solo la atmósfera se ve afectada ya que los océanos también absorben el exceso de CO2 que generamos. Y por si no fuéramos ya lo suficientemente culpables, los pobres océanos tienen que soportar además que los seres humanos vertamos toneladas de plástico a los mares (8 millones según la ONU) acabando con la vida de miles de especies. ¿Hasta cuándo?

Las hábitos que ahora mismo os cuento junto con planes como del PNIEC pretenden descender un 40% esas emisiones hasta el 2030. ¡Y los deberes se nos cumulan!

Nuestros hábitos diarios pueden ayudar al planeta más de lo que imaginamos

Luchar de manera eficaz contra el cambio climático para salvar al planeta está en nuestras manos, ¿cómo? Muy sencillo, tan solo debemos incorporar a nuestra rutina algunos simples gestos que harán que todo nuestro esfuerzo contribuya a esta causa. ¿Te apuntas al cambio?

Creemos conciencia

Potenciar un pensamiento positivo desde la infancia permitirá crear una mayor conciencia en las próximas generaciones consiguiendo así un nuevo estilo de vida y hábitos que puedan hacer frente a las consecuencias del cambio climático.

Más vida a las tres ‘R’: reutilizar, reusar y reciclar

Para que las grandes industrias de la moda y la electrónica – dos de las más contaminantes – puedan generar un cambio, es necesario que hagamos un reclamo a través de nuestro propio ejemplo.

Uno de los grandes secretos reside en reusar, reparar y reducir nuestras formas habituales de consumo y producción antes de reciclar. ¿Qué hay de esas botellas de plástico que cada día acaban en nuestro cubo de la basura?  Pienso en la contaminación de los mares, los ríos… Y no quiero que en un futuro veamos más plástico en nuestros océanos que peces, aunque parece más que posible… Las últimas estadísticas lo dejan claro, o actuamos ya, o el futuro será catastrófico.

Aparca el coche

Las opciones son infinitivas y muy amplias. Ya os he hablado en muchas ocasiones que para movernos por la ciudad, tenemos una amplia gama de opciones: metro, autobús, bici o nuestras piernas – personalmente la mejor opción-. ¿Podremos alcanzar las cifras propuestas por el PNIEC hasta 2030? Con él se pretende disminuir en 2030 en unos 28 MtCO2-eq en el sector de la movilidad y el transporte. ¡Difícil pero no imposible!

¿Sabías que hay productos de uso diario que contaminan menos que la mayoría?

Apostar por el consumo de productos de uso diario con menos componentes tóxicos o basados en productos naturales biodegradables 100 % podría suponer un importante descenso en la contaminación del agua residual que se vierte al mar o se depura. Tan solo tienes que fijarte en las etiquetas de aquellos productos de limpieza, detergentes o champús que necesites y desecha los que no cumplan estas características. ¡Apúntate al cambio!

La importancia de moderar nuestro consumo de carne

¿Sabías que algunas de las empresas más importantes del mundo de carne y lácteos se encuentran entre las compañías que más gases invernadero emiten? La industria ganadera es responsable de una importante parte de las emisiones (en 2050 según la ONU el consumo mundial de carne aumentará hasta un 76%) que conforman la excesiva huella climática que nuestro planeta padece en la actualidad.

Cuidado con malgastar agua en nuestra casa

Aunque parezca algo evidente, el mal uso que hacemos del agua provoca está provocando un gran daño a nuestro planeta. En las manos de todos está luchar contra esta grave situación y no malgastar este bien tan preciado. Lo ideal sería no superar los cinco minutos en la ducha y cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes, una acción con la que podríamos ahorrar hasta seis litros de agua.

Ya sabes, el cambio está en nuestras manos. Si nosotros cambiamos, nuestro mundo cambia. ¡No lo olvides!