Os tengo que confesar que estoy ilusionada. Como auténtica fan y divulgadora de un futuro verde y sostenible, creo que vivimos un momento único, lleno de oportunidades para que al fin los planes de los que tanto tiempo llevamos hablando se hagan realidad.

En mis dos últimos posts os he hablado sobre comunidades locales energéticas y sobre certificados de eficiencia.

Pues bien, esta semana quiero seguir hablando de futuro y, en concreto, del futuro sostenible y justo de Canarias y Baleares.

Se lleva tiempo hablando de energías renovables en los archipiélagos, que tienen características propias y complejas.

Y sí, se han conseguido avances.

Ahora ha llegado el momento de acelerar las cosas y de hacer realidad las promesas de un sistema de renovables adecuado para las islas.

 

Las líneas de actuación en renovables para las islas

El proceso  de implementación del sistema de renovables en las islas debe ser abierto, transparente, participativo.

Por eso, el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico ha abierto una convocatoria para recoger propuestas e información y así facilitar que, en un día no demasiado lejano, nuestras islas produzcan y consuman mayormente energía renovable.

La promesa de un futuro renovable ya tiene cifras y plazos, y las marca el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC): para 2030, el 74 % de la electricidad debe ser de origen renovable y para 2050, el 100 %.

Este es un objetivo también central en el Plan de Reactivación, Transformación y Resiliencia (PRTR) aprobado por el Gobierno, y que movilizará 140.000 millones de euros para volver a poner en marcha los motores de nuestra economía cuando hayamos superado la pandemia del COVID19.

El PRTR tiene muy en cuenta a las islas, con una línea específica enfocada al impulso de la energía renovable en estos territorios, con sus peculiaridades.

Tanto Baleares como Canarias tienen unos sistemas eléctricos con características propias: son sistemas pequeños y aislados, que no tienen interconexión con países vecinos y, en el caso de Canarias, ni siquiera con la península.

Además, las fuentes de producción de energía también son menos diversas y, sobre todo, mucho más centradas en no renovables, especialmente el ciclo combinado.

En estos enlaces puedes ver cómo la generación renovable en Canarias y en Baleares tiene aún margen de mejora, con porcentajes que van del 18 % en las primeras durante las últimas 52 semanas a tan sólo un 8 % en el caso de las segundas.

Esta estructura de producción es hasta tres veces más cara, y, lamentablemente, muchísimo más contaminante, si la comparamos con la media de toda España, que en 2020 fue de un récord de 43,6 % de producción renovable,  tal y como recoge la previsión de cierre del sistema eléctrico español publicada por Red Eléctrica.

Principales datos estimados del sistema eléctrico nacional cierre 2020 – Fuente: Red Eléctrica de España

Así que no caben dudas: hay margen para ahorrar, para ser más eficientes y para respirar un aire mucho más limpio en nuestras islas.

Y ya sabemos que hay planes, fechas, porcentajes -y, también, dinero.

 

¿Cuáles son los ejes estratégicos hacia los que se van a orientar las actuaciones concretas?

En el caso de la energía renovable en las islas, el PRTR señala los siguientes ejes estratégicos:

  • Despliegue de renovables, enfatizando la integración ambiental y territorial, así como su vinculación con los sistemas eléctricos insulares.
  • Descarbonización de los sectores económicos y la edificación mediante la integración de energías renovables
  • Actuaciones de impulso de la transformación del modelo económico a partir de la transición energética.
  • Desarrollo de las energías marinas, incluyendo su cadena de valor.
  • Modelos de negocio innovadores que ayuden al despliegue de energías renovables y su integración en los sistemas energéticos insulares, incluyendo proyectos llave en mano.
  • Proyectos de dinamización, concienciación y formación como, por ejemplo, centros de educación o laboratorios urbanos/rurales en temas de energía
  • Despliegue del almacenamiento, gestión de la demanda y flexibilidad, u otros proyectos que ayuden a incrementar la sostenibilidad y gestionabilidad de los sistemas no peninsulares.
  • Proyectos de movilidad sostenible e integración de renovables en la movilidad de ámbito insular.

 

Estos ejes nos dan una idea de los proyectos que se quieren llevar a cabo.

Ahora, la Administración convoca una manifestación de interés pública, con la que trata de recabar toda la información posible para diseñar de la mejor manera los criterios de financiación y los mecanismos que apoyarán la decidida apuesta por la energía sostenible en las islas.

Esta convocatoria finaliza el día 26 de febrero y se pueden presentar las ideas a través de este enlace.

Se trata de un paso previo para el plan final, así que no es una condición sine qua non para luego poder presentarse.

Eso sí, cuantas más ideas se aporten ahora, mejor será para todos.

Al fin y al cabo, la energía social, la que todos aportamos con nuestras ideas y proyectos, es también clave para construir un futuro democrático, verde, sostenible y justo.

¡Hasta la semana que viene!