Hoy comienzo lanzándoos una reflexión que he leído hace poco en el periódico. ¿Sabíais que la industria  genera el 19% de las emisiones en España y casi la mitad de las emisiones en el mundo? Según el Ministerio de Transición Ecológica el pasado año en nuestro país las emisiones de CO2 de los sectores industriales crecieron un 2 por ciento.

Y aunque son muchos los sectores que rebajan año tras año sus emisiones, la industria lo hace, aparentemente, de manera más lenta. Pero ¿cuál es el motivo? ¿Por qué es uno de los sectores que más CO2 genera?

Las causas son muy variadas, pero el foco de sus emisiones es generalmente que las industrias son grandes consumidores de electricidad a causa de los diferentes procesos de producción. ¿Las soluciones? ¿Y si algunas se encontraran dentro de la propia industria?

La gran opción: el aislamiento térmico.

Mucha gente me pregunta sobre el aislamiento térmico de edificios y es que siempre ha sido un tema que me ha interesado enormemente. Aislar térmicamente edificios constituye a medio/largo plazo un enorme ahorro de energía y un uso muy eficiente de las instalaciones y os estaréis preguntando por qué.

Os contaré algunas cosas, pero más específicamente os quiero hablar sobre el aislamiento industrial en determinados sectores que necesitan proteger zonas o superficies calientes.

¿En qué tipo de instalaciones se puede aplicar?

Cuando se habla de este tipo de aislamiento térmico hay que tener en cuenta que no hablamos de un recubrimiento común como puede ser el aislamiento de edificios particulares. Existen algunas características específicas sobre el aislamiento industrial que lo diferencian, deben ser…

  • Instalaciones con temperaturas superiores a la temperatura ambiente y hasta + 800ºC
  • Aplicable a instalaciones industriales de producción, traslado o almacenaje de fluidos que requieran un constante aislamiento térmico.

Por aquí os dejo un enlace tremendamente útil. Se trata de una herramienta de prediagnóstico que permite determinar dentro de una instalación cuál es la cantidad de superficies que están aisladas frente a las que no.  De esta forma se conocen el dato numérico global de toda la instalación.

Con esta herramienta los usuarios pueden conocer el coste real que supone “el no aislamiento”. En resumen el coste que supone la energía emitida por superficies calientes que no están correctamente aisladas.

Y… ¿dónde se aplica este tipo de aislamiento?

El aislamiento térmico del que os hablo no incluye instalaciones donde se tenga que llevar a cabo el aislamiento de frío, anticongelación, criogénico o aislamiento de muy alta temperatura (mayor a 800 °C).

Donde sí se aplica es en el revestimiento de tuberías, depósitos, hornos y calderas, conductos y silenciadores y, también, para el aislamiento de turbinas, conductos de chimeneas y todo tipo de cavidades irregulares donde el acceso sea complicado.

Beneficios del aislamiento térmico industrial

El ECOFYS a través de un estudio realizado por el EiiF en 2014,  mostraba que al menos un 10% de las plantas industriales que se supervisaron o no estaban aisladas, o lo estaban pero en malas condiciones. Datos a tener en cuenta sobre todo por la lista de  beneficios y ventajas que ahora os voy contar.

El aislamiento de estas superficies calóricas en las instalaciones, puede llegar a evitar daños personales, pérdidas de calor o cubrir algunas necesidades mínimas del proceso industrial. La Guía de Buenas Prácticas  en el Aislamiento Industrial elaborada por AFELMA y ANDIMAI me ha dado muchos de los detalles que ahora mismo os voy a contar. Veámoslo más a fondo.

  • Ahorro energético

El objetivo principal es reducir las pérdidas de calor a través de los diferentes materiales de forma considerable. Lo que se pretende con el aislamiento térmico es llegar a un equilibro en los diferentes procesos basándose en el control de la temperatura a través de los materiales.

El aislamiento de tuberías, hornos, calderas… puede llegar a reducir las pérdidas de energía entre un 2-3%.

Seguro que estáis pensando en la inversión inicial que se necesita para llevar a cabo el proceso de aislamiento. Y aunque es cierto, las ventajas del aislamiento industrial se traducen en una reducción de costes de la instalación y en una mayor vida útil de los materiales.

  • Medioambientales

El ahorro energético es una de las partes más destacadas del aislamiento. Las ventajas que resultan disminuyen las emisiones de CO2 que se generan principalmente en los procesos térmicos que se producen de la transformación de un combustible por reacción exotérmica con el oxígeno del ambiente.

Quizás no lo habéis pensado pero la reducción del nivel del ruido también es un punto a destacar. Con el aislamiento de las superficies se protege enormemente  al personal que allí trabaja, además de reducir el sonido del entorno, sobre todo en zonas urbanas.

  • Mejora la seguridad de los procesos

Los beneficios del aislamiento industrial van más allá de los beneficios medioambientales y económicos y aunque son los más importantes también hay que prestar atención a la protección personal.

Y es que gracias a la existencia y la renovación de las instalaciones, la temperatura llega a controlarse de forma importante.

Os pongo en situación… Cuando las temperaturas externas llegan a ser bastante elevadas pueden provocar accidentes o lesiones a las personas que allí trabajan. En casos más extremos las temperaturas extremadamente altas pueden producir incendios al estar próximos a este tipo de superficies y materiales.

¿Algún dato más?

Sé que os gustan los números tanto como a mí y es que pienso que son el mejor resumen y el más impactante para unificar una idea. ¡Aquí os dejo algunos bastante significativos! Según el último estudio de ECOFYS para EiiF el potencial ahorro de energía gracias al aislamiento térmico podría equivaler a 15 plantas de generación de energía alimentadas por carbón (500MW).

Si hablamos ya a nivel de ahorro anual las cifras se multiplican, llegando a reducir las emisiones de CO2 equivalente a 18 millones de coches. ¿Impactante verdad? Pero la cosa no se queda ahí, aislar superficies y reparar aislamientos estropeados en Instalaciones industriales de toda Europa implicaría una inversión de unos 900 millones de euros (lo sé es una gran cantidad), pero ¿y si os cuento que el ahorro futuro por año en la Industria sería de 3,5 billones de euros al año? Para pensárselo…