El otro día estaba viendo un documental en el que aparecía el arquitecto Bjarke Ingels, su proyecto CopenHill (el danés decidió colocar una pista de esquí sobre un edificio de gestión de residuos en Copenhague) y otros que su equipo tiene en mente como Oceanix City, la primera comunidad flotante y sostenible. Así que decidí hablaros sobre las ciudades sostenibles.

En otros posts ya os hablé de cómo podían evolucionar las ciudades de aquí a unos años: os mencioné el modelo de ciudad compacta, lo necesaria que se iba a volver la movilidad sostenible y un largo etcétera. Pues ahora quiero hablaros sobre edificios sostenibles.

En un futuro próximo…

Se prevé que dentro de treinta años, el 68% de la población mundial viva en ciudades y zonas urbanas, alcanzando la cifra de 11.200 millones de personas en el mundo (según el último informe demográfico de las Naciones Unidas, en 2019 se rondaban los 7.700 millones de personas…). Así que la pregunta que se abre a propósito de este tema es evidente: ¿qué va a pasar? ¿dónde se va a meter toda esta gente? Y, si lo que buscamos es alcanzar una sociedad más sostenible, ¿qué va a suceder con los edificios ya construidos y que no son sostenibles?

Todas estas preguntas han cuajado y su planteamiento se ha visto reflejado en el Código Técnico de la Edificación, que, tras la COP25 (de la que tanto os he hablado), se ha vuelto a modificar (ahora es el Real Decreto 732/2019) para avanzar progresivamente hacia una economía baja en carbono competitiva para el 2050, entre cuyas exigencias básicas se encuentra el ahorro de energía. Así que ya es oficial: los edificios que se construyan de ahora en adelante deben comprometerse a mejorar la eficiencia energética de los edificios y la salud, confort y seguridad de los usuarios.

Si las nuevas construcciones son eficientes energéticamente y se nutren de energías renovables, el consumo de energías procedentes de fuentes no renovables se vería reducido drásticamente, lo cual es, sin duda, una muy buena noticia.

Por eso es fundamental que nos pongamos manos a la obra para dar el primer paso hacia las ciudades sostenibles: el Colegio de Arquitectos de España, tras la última cumbre del clima, confirmó que es viable y necesario transformar las urbes ante la emergencia climática. Además, no debemos olvidar que las ciudades y comunidades sostenibles son uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

¿Qué son los edificios verdes?

En la política medioambiental juega un papel muy importante lo que se conoce como «edificio verde», cuyo nombre ya nos recuerda automáticamente a sostenibilidad, ecologismo…

Requisitos que deben cumplir

Pese a lo que parezca por su nombre, no es necesario que la fachada esté recubierta de flora y vegetales.

Lo primero que debe cumplir es integrarse en el entorno, y lo siguiente es que debe integrarse en el medio ambiente, evitando materiales de construcción tóxicos.

Respecto a los materiales, deben ser menos degradantes y más duraderos. Por ejemplo, pese a que no lo parezca, la madera es más sostenible que la madera es más sostenible que el hormigón: la primera es renovable, pero la roca, no.

Además, la fachada debe estar bien aislada e impermeabilizada, ya que es el primer elemento de intercambio energético del edificio con el exterior.

Para los que ya están construidos también hay soluciones

Todo esto que os comentaba era para los edificios de nueva construcción, pero los que ya están construidos no están perdidos. El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha lanzado la Estrategia para la Rehabilitación Energética en el Sector de la Edificación en España  (ERES2020) para renovar el parque edificatorio español tanto de edificios residenciales como no residenciales, tanto públicos como privados.

Algunos ejemplos de edificios sostenibles

Para demostrar que la arquitectura sostenible ya está aquí, os voy a poner algunos ejemplos de edificios circulares, que se autoabastecen con energías renovables.

  1. Rene Cazenave Apartments, en San Francisco (Estados Unidos)
  2. The green house, en Utrecht (Holanda)
  3. Bank of America Tower, en Nueva York (Estados Unidos)
  4. La Sede del Grupo RBA Editores en Barcelona (España)
  5. El ayuntamiento de Alcobendas (España)

Como veis, los edificios sostenibles son una realidad que nos acerca más al deseo de muchos y muchas: que las ciudades y las sociedades sean también sostenibles.