En principio, los electrodomésticos pueden ser de dos tipos: de los que consumen mucho o de los que consumen poco. 

Pero en este post voy a contarte cómo hacer que las dos categorías se reduzcan a una.

Y claro, eso hará que te ahorres un dinero que podrás utilizar en otras cosas más placenteras, como salir a cenar o comprarle una flores a tus padres, haciéndole de paso un favor al planeta. 

Vamos a por ello. 

La rebelión de los electrodomésticos…y de la factura

Para evitarte una rebelión como la que nos contaban (y cantaban) Alaska y los Pegamoides allá en 1982 hoy te propongo soluciones modernas, fáciles y cómodas para aliarte con tus electrodomésticos y que te hagan la vida más fácil y más barata. 

Lo primero es conocerlos. 

Si te vas a comprar uno nuevo, tus mejores aliados van a ser las nuevas etiquetas de eficiencia energética. Han entrado en vigor este 1 de marzo y gracias a ellas vas a poder saber de forma muy precisa cuánta energía consumen tus trastos caseros. 

Además, llevan un código QR, súper útil, que cuando lo escaneas te muestra toda la información del producto, incluido su gasto energético. 

Trucos e ideas para bajar el consumo de energía

Como norma general, tenemos que saber cuáles son los que más consumen. 

Por supuesto, los más grandes, pero cuidado, que entre los pequeños también los hay matones: todos los que producen calor, como las tostadoras, secadoras de pelo o planchas, tienen su peligro y son susceptibles de elevar tu factura considerablemente. 

Y, sin embargo, hay trucos muy fáciles e incluso tontorrones que te ahorrarán dinero.

Por ejemplo, si te vas a secar el pelo… ¿por qué no lo haces cuando ha pasado un rato y no lo tienes tan mojado? Seguro que mientras tanto puedes hacer otras cosas como lavarte los dientes, vestirte… así no estarás tanto tiempo con el secador funcionando. Y, además, cuidarás tu pelo, que no es nada bueno tenerlo mucho rato sometido al aire caliente.

En este vídeo podrás ver más consejos fáciles, del tipo “¿Cómo no lo habré pensando yo esto antes?”

Lavar la ropa, guardar el dinero

Hay un momento estrella del consumo doméstico: la colada, con su lavadora, su secadora y su laboriosa y, para muchas y muchos, tediosa plancha. Las dos primeras pueden tirar mucho de energía, y la última produce calor, lo que las convierte inmediatamente en un cajero automático del que no para de salir dinero… y energía. 

Aquí, de nuevo, te recordamos que el nuevo etiquetado de eficiencia energética será tu mejor guía si te vas a renovar tus electrodomésticos. 

Siguiente aliada: la tecnología. La innovación ha hecho que lavadoras y secadoras tengan programas eco, programas cortos de lavado, programas específicos por tejidos… todo con el objetivo común de ahorrar energía. Y, además, cuidar tu ropa. 

En este vídeo hemos recogido nada más y nada menos que siete consejos para lavar mejor y más barato, que se van a convertir en tu nuevo libro sagrado de la tarea doméstica

Como ves, hay algunos muy de cajón, como el de aprovechar todo lo que puedas la capacidad de tu lavadora, pero… ¡hay otros que yo no me sabía! El de ponerse primero la ropa ligera y luego apagar la plancha y terminar la faena con el calor residual, suficiente para camisetas, calcetines y otras prendas ligeras, me ha parecido,  sencillamente, genial.

Por supuesto, también tenemos que estar atentos al cuidado de nuestros electrodomésticos. En España tenemos zonas de aguas muy duras que pueden estropear nuestros aparatos. Aquí, doble truco: usar descalcificadores para lavadoras, secadoras, etc y aguas especiales para la plancha. Así, les alargaremos la vida y harán mejor su función.

¡Ah! Y ya puestos… ¡no te olvides del consumo fantasma! En este post te comenté en qué consiste y cómo seguir ganándole la partida a tu factura. Con todos estos consejos, cuando veas “la dolorosa” seguro respirarás aliviado. Y no te olvides: el planeta también respirará mejor.

Y como mañana, 5 de marzo, es el Día Mundial de la Eficiencia Energética, ¿por qué no aprovechas y pones en práctica los consejos esta misma semana?

¡Hasta la próxima!