QUÉ ESTÁ HACIENDO ESPAÑA PARA CUMPLIR LOS ODS.

Seguro que habéis escuchado emocionados, como yo, a Jesús Vidal tras recibir el premio Goya 2019 como mejor actor revelación por “Campeones”, la conmovedora película de Javier Fesser. Fue uno de los momentos más destacados de la gala del cine español, en la que este actor con discapacidad apelaba en su discurso a los valores de la inclusión, la diversidad y la visibilidad.

De lo que no estoy tan segura es de si os fijasteis en el pin que llevaba en la solapa de su chaqueta, y de si sabéis qué es. No os preocupéis, lo más probable es que no. Y es que todavía mucha gente no conoce la Agenda 2030, y el logotipo que lo representa, ese círculo colorido (multicolor) que mostró Vidal. Según una encuesta del Eurobarómetro de finales de 2016, casi el 60% de la población no ha oído hablar de ella. Y me da que es una encuesta muy optimista. A pesar de ser invisible, se trata de una iniciativa que nos afecta en nuestra vida cotidiana, cuando nos alimentamos, vestimos, viajamos, y por supuesto, cuando usamos la energía, porque pretende mejorar el planeta y a todos los seres vivos que lo habitamos.

Esta Agenda es una idea de Naciones Unidas, que en 2015 adoptaba 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para luchar contra la pobreza, el hambre, las desigualdades o las amenazas al medio ambiente, como el cambio climático, y mejorar cuestiones clave como el agua, la energía, el desempleo, etc. Estos objetivos se concretan en 169 metas con una fecha para lograrlos, 2030, de ahí el nombre de la Agenda. Se trata además de la primera vez que este organismo internacional se marca unos objetivos de desarrollo global en clave de sostenibilidad, es decir, asumiendo que el progreso de la humanidad presente y futura no puede lograrse sin garantizar el buen estado del medio ambiente, de los ecosistemas, de la biodiversidad, de la naturaleza.

La Agenda 2030 es un compromiso que han contraído 193 países de la comunidad internacional que forman parte de la ONU

Recientemente, la Comisión Europea (CE) publicaba un documento https://ec.europa.eu/spain/events/20190201_towards-a-more-sustainable-europe_es de debate sobre la hoja de ruta de la Unión Europea (UE) para cumplir los ODS. Sus responsables alertan de que nos enfrentamos a desafíos “apremiantes”, como la degradación ambiental y el cambio climático, la transición demográfica, la migración o la desigualdad, y apelaban por tanto a la necesidad de asumir el reto de cumplir con la Agenda 2030.

Si la ciudadanía desconoce los ODS o su Agenda 2030 es en parte porque los países no se están esforzando lo suficiente para llevarlos a cabo. Hace unos meses, la Red de Soluciones para un Desarrollo Sostenible (SDSN en sus siglas en inglés) de Naciones Unidas publicaba el Índice ODS 2018, http://reds-sdsn.es/sdg-index-2018 que dejaba en evidencia los tímidos avances, cuando no el estancamiento, de los países en esta tarea.

¿Y qué se está haciendo en España? El informe de la SDSN aseguraba que son necesarios mayores esfuerzos en los 17 ODS, si bien reconoce una tendencia positiva en salud, igualdad de género, gestión del agua, energía y acción climática. En el balance global, sus responsables nos sitúan en el puesto 25 de los 193 de la comunidad internacional.

Asimismo, la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS), capítulo español de la SDSN, asegura que, aunque no hemos alcanzado plenamente ningún objetivo, hay tendencias favorables que invitan a un cierto optimismo. Una prueba de ello es que el Gobierno designaba en julio del año pasado a la periodista y ex secretaria general adjunta de Naciones Unidas, Cristina Gallach, como Alta Comisionada para la Agenda 2030, con el objetivo de coordinar e impulsar la implementación concreta de los ODS en nuestro país. Por su parte, algunas instituciones autonómicas de Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Euskadi, Extremadura o Navarra, y municipal como Madrid, han puesto en marcha diversas iniciativas para contribuir a implantarlos en sus áreas de competencia.

El éxito de la Agenda 2030 no depende solo de los gobiernos o las instituciones, sino de toda la ciudadanía. En primer lugar, tenemos que hacerla visible. Y no solo luciendo el logotipo como hizo el bueno de Jesús Vidal, sino dándola a conocer en nuestro entorno, hablar de sus beneficios, e incluirla entre nuestras prioridades para que se pongan los medios necesarios y conseguir así sus objetivos. Queda mucho por hacer. Por ejemplo, más de 600 millones de personas beben de fuentes “no mejoradas”, según datos del Banco Mundial, o más de cuatro millones de personas al año mueren prematuramente por enfermedades atribuibles al mal uso de combustibles para cocinar, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Agenda supone también realizar un cambio en nuestra sociedad, en nuestra vida cotidiana.

Para ello es imprescindible lograr una transición ecológica que nos lleve a un modo de vida que defienda la naturaleza y los derechos humanos y proponga un modelo económico que gestione los recursos sin ponerlos en peligro, haciendo frente a las amenazas que se los presentan de aquí a los próximos años, como el cambio climático o las desigualdades sociales. En concreto el objetivo 7 de los ODS es garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos, elemento fundamental para el desarrollo de cualquier economía, así como para luchar contra el cambio climático.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, 2021-2030 español, de inminente aparición, contemplará alrededor de 40 acciones enmarcadas en los ámbitos de la descarbonización, la eficiencia energética, la seguridad, el mercado interior y la investigación, innovación y competitividad para cumplir con este objetivo. El Plan también resalta las correlaciones  de la lucha contra el cambio climático y la transición energética sostenible a la hora de cumplir con otros ODS como son  los relacionados con el agua, vida submarina o ecosistemas terrestres (6, 14, 15).

Y ahora que ya conocéis la Agenda 2030 y sus Objetivos, ¿os la apuntáis?
El tiempo corre, y si queremos aprobar la asignatura de los ODS, tenemos que ponernos las pilas.