2019 VA A SER EL AÑO DEL AUTOCONSUMO ENERGÉTICO EN ESPAÑA

Cada vez estoy más contenta del impulso que el autoconsumo energético vive en España en estos momentos. Principalmente por dos motivos: por un lado, porque supone aumentar el acceso, la producción y el consumo de renovables entre la ciudadanía, democratizando un bien básico como la energía. Y por otro lado, porque supone una clara oportunidad para profesionales, investigadores y empresas del sector, que pueden aumentar así el empleo y la riqueza en nuestro país.

En posts anteriores os he hablado de cómo podemos ser ya autoconsumidores de pleno derecho, gracias al real decreto propuesto por el Gobierno y que podría estar listo en mayo (el 8 de febrero se cerró el plazo de alegaciones). Esta normativa, como señala el director de Energías Renovables del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), Joan Groizard, culmina “la regulación del autoconsumo, aclara las condiciones técnicas y administrativas, y permite el autoconsumo compartido y la compensación de déficits y excedentes”. Es decir, posibilita un autoconsumo tanto en pequeñas viviendas como en grandes instalaciones, y que los consumidores se puedan convertir en “prosumidores”, consumidores que producen su propia energía y verter a la red la que no consuman a cambio de una compensación en su factura.

En esta ocasión por tanto me voy a detener en los emprendedores del autoconsumo, que por cierto tienen una cita ineludible en la Feria Internacional de Energía y Medio Ambiente (Genera 2019), que se celebra en el Ifema (Instituto Ferial de Madrid) de Madrid entre el 26 de febrero y el 1 de marzo, ya que la transición energética y el autoconsumo serán los protagonistas.

La generalización del autoconsumo, además de un marco regulatorio propicio y del impulso decidido de las administraciones, requiere de un sector de emprendedores dinámico e innovador que pueda hacer frente a este reto, a esta oportunidad, de aquí a los próximos años. Las posibilidades son muy diversas tanto para grandes empresas como para pymes, para que ofrezcan productos atractivos, y que en definitiva sirva para que las familias y empresas aprovechen los beneficios del autoconsumo de forma fácil y económica:

• Instalaciones de sistemas renovables: El precio de los paneles solares ha caído en un 80% en la última década, de manera que estas instalaciones se amortizan antes y son más competitivas frente a las basadas en combustibles fósiles. Por ejemplo, el 25% de las instalaciones de autoconsumo en 2018 se realizaron en sistemas de regadío, ya que a los agricultores les sale ya más barato que un motor de diésel. Aunque la solar fotovoltaica es la estrella del autoconsumo, no hay que olvidar otros sistemas renovables como la solar térmica, la biomasa, la mini-eólica o la geotermia, que podrían combinarse y hacer a los autoconsumidores plenamente autosuficientes e incluso productores de energía para la red. Todas ellas requerirán de instaladores cualificados que cubran de manera eficiente el aumento de la demanda y ofrezcan a sus clientes la mejor solución para sus necesidades y condiciones concretas.

La tecnología también es clave para optimizar el uso de los sistemas e instalaciones

• Desarrollo de tecnologías innovadoras: El emprendizaje en las fases de I+D+i es también esencial para hacer más eficientes y económicos los equipos de renovables para autoconsumo. La colaboración entre empresas, centros de investigación y universidades puede generar sinergias y beneficios a todas las partes. Los ejemplos son muy diversos: paneles solares flexibles de bajo coste, tejas solares, microrredes inteligentes para la generación distribuida de la energía, tecnologías Vehículo a Red, etcétera.

• Fabricación de equipos: Los instaladores requerirán de empresas cualificadas que produzcan los equipos y componentes necesarios. En el sector pueden caber empresas de tamaños muy diversos para cubrir las necesidades del mercado.

• Monitorización y control de las instalaciones: La tecnología también es clave para optimizar el uso de los sistemas e instalaciones. Por ejemplo, las aplicaciones y dispositivos inteligentes que controlen los datos de una instalación renovable de autoconsumo pueden permitir a sus usuarios los mejores momentos para utilizarlas, o avisar de posibles averías para arreglarlas.

• Producción y mejora de sistemas de acumulación de energía: El uso de baterías y acumuladores es esencial para almacenar la energía generada por los sistemas de autoconsumo y que esté disponible en momentos de escasa o nula generación o de una mayor demanda de energía, o para no perder una sobreproducción que el usuario no utiliza en momentos de máxima generación.

• Generación de nuevos modelos de negocio: La gran diversidad de tecnologías, sistemas y necesidades conlleva la búsqueda de diferentes modalidades para dar el mejor servicio posible. Las posibilidades pueden ser muy variadas; sistemas de “todo en uno” en el que la empresa se encarga de todo, desde la instalación al mantenimiento; servicios de leasing en el que la empresa se encarga de la instalación y mantenimiento a cambio de revender la producción energética del cliente; el rent-the-space, que consiste en instalar un sistema de autoconsumo en un espacio alquilado; etcétera.

• Diseño de estrategias de promoción, publicidad y marketing: La generalización de los sistemas de autoconsumo requiere de un mayor conocimiento por parte de la población, y de fórmulas innovadoras que faciliten su acceso.

En definitiva, de aquí a los próximos años se abre un prometedor panorama para las renovables y el autoconsumo. Pongamos un ejemplo con la energía solar fotovoltaica. El año pasado su instalación fue un 94% mayor que en 2017, en total 261,7 megavatios (MW), según datos de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF). Si las previsiones se cumplen, 2019 será recordado por un récord mucho mayor: ¡se deben instalar casi 4.000 MW adjudicados en las últimas subastas de renovables! Las previsiones del Gobierno para los próximos años es de un crecimiento anual de 3.000 MW, cumpliendo así con los compromisos de España de implantación de renovables y de reducción de gases de efecto invernadero. De este total, la UNEF estima un crecimiento del autoconsumo de entre 300 y 400 MW anuales.

¿Os habéis contagiado ahora de la alegría que me genera el autoconsumo?